La repetición espaciada: retener el vocabulario en inglés
«Entiendo todo, pero cuando abro la boca no me sale.» Es la frase más repetida entre hispanohablantes que llevan años con el inglés. No es falta de vocabulario: es que todo ese vocabulario se repasó en una sola dirección.
Reconocer y producir son dos memorias
Hay dos sentidos de repaso y no dan el mismo resultado. De inglés a español, ves reluctant y recuerdas el significado: eso construye comprensión, sirve para leer y para ver series. De español a inglés, ves «reacio» y tienes que sacar reluctant de la nada: eso construye habla.
El segundo sentido cuesta unas tres veces más y por eso se abandona. También es el único que arregla el problema de arriba. Si ese es tu caso, no te faltan palabras: te falta repasar de español a inglés. Lo que necesitas es un método que pruebe los dos sentidos.
¿Cuándo repasar una palabra en inglés?
En 1885 Hermann Ebbinghaus hizo los primeros experimentos sistemáticos sobre la memoria y dibujó su curva del olvido. Sus medidas siguen vigentes: se pierde alrededor del 70 % de lo que acabas de aprender en veinticuatro horas y más de tres cuartas partes en una semana.
Cada vez que logras recordar una palabra, esa palabra tarda más en olvidarse. De ahí la idea: no repasar más, sino repasar en el momento justo, poco antes de que se te olvide.
| Repaso | Tiempo desde el anterior | Qué ocurre |
|---|---|---|
| 1.º | el mismo día o al siguiente | Fallar aquí anula los demás |
| 2.º | 3 días | La palabra vuelve a ser frágil, y así debe ser |
| 3.º | 1 semana | La huella empieza a sostenerse |
| 4.º | 2 semanas | La recuperación se vuelve rápida |
| 5.º | 1 mes | La palabra sale sin esfuerzo |
| 6.º | 3 meses | Asentada, mantenimiento mínimo |
Un fallo acorta el intervalo. Una palabra necesita de cinco a siete recuerdos para quedarse, lo que suma menos de un minuto por palabra en total.
El desajuste del hispanohablante culto
Cuanto mejor escribes en español, más te traiciona el inglés. Tu vocabulario culto está lleno de latinismos que también existen en inglés, así que sales del paso con utilize, commence, sufficient. Suena a manual de instrucciones.
El repaso de español a inglés te obliga a elegir, y ahí descubres que use, start y enough no te salían. Merece la pena marcar esas parejas de forma explícita, con la palabra culta y la corta en la misma tarjeta y la pregunta planteada como «cuál diría un nativo hablando». Son unas doscientas parejas y cubren la mayor parte del problema.
Releer no cuenta como repasar
Releer una lista da una sensación de dominio engañosa. Cada palabra parece conocida en el momento, y el cerebro interpreta esa fluidez como prueba de aprendizaje. Es lo mismo que reconocer una cara sin dar con el nombre.
La comprobación es sencilla: tapa la columna de la traducción. Si la palabra no llega en tres segundos, no la sabías. Quien hace esta prueba por primera vez suele fallar la mitad de una lista que acaba de releer.
¿Y si te saltas una semana?
Faltar es la norma, no la excepción, y el calendario lo aguanta siempre que no vuelvas a empezar de cero. Una palabra que tocaba el lunes y repasas el viernes sigue siendo un repaso válido: el retraso le dice al algoritmo cuánto aguantó ese recuerdo.
Lo que sí rompe el hábito es la cola acumulada. Vuelves después de tres semanas y te encuentras cuatrocientas tarjetas de golpe. Pon un tope de cincuenta al día hasta vaciarla: vienen ordenadas por urgencia, así que esas cincuenta son las que más se estaban perdiendo.
Tres reglas para las tarjetas de inglés
- Un sentido por tarjeta. Get con siete acepciones detrás son siete tarjetas disfrazadas de una, y ninguna se asienta.
- Una frase, no una palabra suelta. Afford a secas no se queda. I can't afford it sí, y trae la estructura consigo.
- El verbo con su preposición. Depend on se guarda entero. Separarlos garantiza que la preposición se olvide antes que el verbo.
¿Cuántas palabras de inglés al día?
Diez al día dejan la sesión estable en torno a cinco minutos, repasos incluidos. La duración no crece, porque las palabras van saliendo de los intervalos cortos al mismo ritmo al que añades otras.
Sube a treinta y la carga se triplica en dos semanas, y la sesión pasa de veinte minutos. La mayoría lo deja ahí y se echa la culpa, cuando la causa fue un ritmo elegido quince días antes. Cada palabra que añades hoy supone repasos durante los próximos meses.
Por qué conviene una aplicación
Con cientos de palabras en rotación, cada una con su propia fecha de repaso, llevar la cuenta en papel se vuelve imposible enseguida.
De todo eso se ocupa la aplicación. El algoritmo de English Progress sabe cuándo vas a olvidar cada palabra y te la pone a repasar en el momento justo, con su audio y sus ejercicios. Lo único que te toca: decidir cuántas palabras necesitas y abrir la aplicación cinco minutos al día.